Tipos de abordaje quirúrgico

Cómo accedemos al abdomen y la pelvis para tratar tu enfermedad. No todas las cirugías se realizan de la misma forma: la vía de abordaje se elige de manera individualizada para obtener el mejor resultado con la menor agresión posible.

La vía de abordaje —es decir, cómo accedemos a la zona que necesitamos operar— se elige de manera individualizada para cada paciente, teniendo en cuenta el tipo de tumor, su extensión, tus características personales y el objetivo del procedimiento. El propósito siempre es el mismo: obtener el mejor resultado con la menor agresión posible.

A grandes rasgos, existen dos grandes familias de abordaje: la cirugía de mínima invasión y la cirugía abierta o laparotómica.

Nuestra primera opción siempre que es posible

Cirugía de mínima invasión

Permite operar el interior del abdomen sin necesidad de abrirlo mediante una gran incisión. En lugar de ello, trabajamos a través de pequeñas incisiones (de pocos milímetros) por las que se introduce una cámara y los instrumentos quirúrgicos. Al no abrir la pared abdominal, la recuperación es mucho más rápida, hay menos dolor, menos sangrado y el ingreso hospitalario suele ser muy corto —en muchos casos, de tan solo 24 horas o menos.

Cuando la situación de la enfermedad lo permite, la vía de mínima invasión es siempre nuestra primera opción por el enorme beneficio que supone para la paciente.

Mínima invasión

Laparoscopia

La técnica de mínima invasión clásica: pequeñas incisiones por las que entran la cámara y los instrumentos, con recuperación rápida y mínima cicatriz.

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Mínima invasión

Cirugía robótica (Da Vinci)

La evolución más avanzada de la mínima invasión: visión tridimensional, máxima precisión e instrumentos que superan la movilidad de la mano humana.

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Mínima invasión

VNOTES

Cirugía transvaginal endoscópica: se accede por la vagina como vía natural, sin ninguna incisión visible en el abdomen.

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Mínima invasión

Histeroscopia

Permite ver y tratar el interior del útero —pólipos, miomas submucosos, adherencias o DIU— entrando por el cuello uterino, sin ninguna incisión.

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Cuando es la vía más segura

Cirugía abierta o laparotomía

Consiste en acceder al abdomen a través de una única incisión de mayor tamaño que permite al cirujano ver y trabajar directamente sobre los órganos. Es la mejor opción cuando la enfermedad está avanzada o muy extendida, cuando hay que extirpar tumores grandes o realizar cirugías muy complejas.

Elegir una laparotomía no es un «paso atrás»: en muchos casos es, sencillamente, la vía más segura y eficaz para tratar correctamente la enfermedad.

Cuando es necesaria

Cirugía abierta (laparotomía)

Una única incisión que permite ver y trabajar directamente sobre los órganos. Sigue siendo la vía más segura en casos complejos o de enfermedad extensa.

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Decisión individualizada

¿Cómo se decide la vía en mi caso?

La vía de abordaje se decide de forma individualizada y consensuada, valorando siempre qué opción ofrece el mejor equilibrio entre seguridad, resultado y calidad de vida. Estas decisiones se toman de forma protocolizada y en el seno de un equipo multidisciplinar, con el objetivo de ofrecerte siempre la mejor atención personal y la mejor alternativa de tratamiento.

Antes de la intervención te explicaremos con detalle qué vía está prevista en tu caso, en qué consiste y qué puedes esperar durante la recuperación. Y recuerda: en cirugía de mínima invasión siempre existe la posibilidad de convertir a cirugía abierta si, durante la operación, se considera la opción más segura para ti.

Contenido informativo, no sustituye la consulta con tu médico.