Benigna

Tumores y quistes ováricos benignos

Una formación —casi siempre benigna— en el ovario, uno de los hallazgos ginecológicos más frecuentes. La mayoría se resuelve sola; cuando no, la cirugía es sencilla y curativa.

Ilustración anatómica del útero y los ovarios; un ovario presenta un quiste redondeado lleno de líquido, resaltado por un halo dorado

¿Qué es?

Un quiste o tumor ovárico benigno es una formación, normalmente llena de líquido, que aparece en el ovario y que no es cancerosa. La mayoría de las mujeres tendrá alguno en algún momento de su vida.

Existen varios tipos: funcionales (los más comunes, ligados al ciclo menstrual, casi siempre desaparecen solos), dermoides (benignos en la inmensa mayoría de los casos, frecuentes en mujeres jóvenes), endometriomas (relacionados con la endometriosis) y cistoadenomas (crecimientos de la superficie del ovario).

Síntomas principales

  • Sensación de peso, hinchazón o distensión en la parte baja del abdomen.
  • Molestia o dolor pélvico, generalmente en un solo lado.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Cambios leves en el ritmo del ciclo menstrual.

Un dolor intenso y repentino puede indicar rotura o torsión ovárica — una situación que se resuelve con atención médica rápida, sin necesidad de alarmarse: conviene acudir a urgencias si ocurre.

¿Cómo se diagnostica?

La ecografía transvaginal es la prueba principal y, en la mayoría de los casos, permite caracterizar bien el quiste. Cuando deja alguna duda, se completa con resonancia magnética o un análisis de sangre con marcadores como el CA-125 — que no diagnostican cáncer por sí solos.

Tratamiento

No todos los quistes necesitan tratamiento: muchos, especialmente los funcionales, se resuelven solos en unas semanas, por lo que la conducta inicial suele ser observar con ecografías de control.

Se recomienda cirugía cuando el quiste no desaparece, crece de forma significativa o produce síntomas persistentes. La técnica más habitual es la laparoscopia simple, que permite extirparlo conservando el ovario siempre que sea posible. En casos seleccionados puede valorarse la vía VNOTES, sin ninguna cicatriz visible en el abdomen.

Radioterapia y quimioterapia

No tienen ningún papel en los quistes o tumores ováricos benignos. La cirugía, cuando es necesaria, es curativa por sí sola.

Fuente: MedlinePlus (NIH), patient.info. Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con tu médico.

Después de la cirugía

Timeline de recuperación — Tumores y quistes ováricos benignos

Día 0
Cirugía laparoscópica. Alta hospitalaria el mismo día o al día siguiente.
Semana 1
Molestias leves en el abdomen, manejables con analgesia habitual.
Semana 2–3
Vuelta gradual a la actividad normal.
Mes 1
Recuperación completa; resultado definitivo del análisis del quiste extirpado.
Seguimiento
Revisión de control, salvo indicación de seguimiento adicional.