Quistectomía laparoscópica

La extirpación de un quiste o tumor ovárico benigno, conservando el ovario siempre que sea posible, a través de pequeñas incisiones.

Ilustración anatómica del útero y los ovarios; un ovario con un quiste translúcido resaltado, que representa la quistectomía

¿En qué consiste?

La quistectomía consiste en extirpar un quiste o tumor ovárico —conservando el tejido sano del ovario siempre que sea posible— cuando no se resuelve solo, crece de forma significativa o produce síntomas persistentes.

¿Cómo se realiza?

La técnica habitual es la laparoscopia simple: varias incisiones muy pequeñas en el abdomen, con una cámara e instrumental específico. En determinados casos seleccionados, y en centros con experiencia específica, puede valorarse la vía VNOTES, un abordaje a través de la vagina que no deja ninguna cicatriz visible en el abdomen — no todas las pacientes son candidatas, y su idoneidad se valora de forma individual. La cirugía abierta queda reservada para quistes de gran tamaño o cuando existe sospecha razonable de malignidad.

Ventajas del abordaje mínimamente invasivo

Menos dolor postoperatorio, cicatrices mínimas y una recuperación considerablemente más rápida que la cirugía tradicional. Al tratarse de patología benigna, una vez extirpado el quiste no se necesita ningún tratamiento adicional: la cirugía es, en la práctica totalidad de los casos, curativa por sí sola.

Fuente: MedlinePlus (NIH), patient.info. Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con tu médico.

Después de la cirugía

Timeline de recuperación — Quistectomía laparoscópica

Día 0
Cirugía laparoscópica. Alta hospitalaria el mismo día o al día siguiente.
Semana 1
Molestias leves en el abdomen, manejables con analgesia habitual.
Semana 2–3
Vuelta gradual a la actividad normal.
Mes 1
Recuperación completa y resultado definitivo del análisis del quiste.
Seguimiento
Revisión de control, salvo indicación de seguimiento adicional.