¿En qué consiste?
Cuando el dolor no mejora con tratamiento médico, hay quistes de ovario relevantes o la enfermedad dificulta el embarazo, se plantea la cirugía de endometriosis: retirar o eliminar el tejido endometriósico y las adherencias, liberando los órganos pélvicos afectados y aliviando el dolor.
¿Cómo se realiza?
La laparoscopia es la técnica de referencia: a través de pequeñas incisiones en el abdomen, se introduce una cámara muy fina que permite ver directamente el interior de la pelvis, confirmar la presencia de tejido endometriósico y tratarlo en el mismo acto quirúrgico. En los casos más extensos o complejos —cuando la enfermedad afecta a varios órganos a la vez o hay adherencias muy marcadas— puede valorarse la cirugía robótica, que aporta mayor precisión en maniobras delicadas cerca de estructuras como el intestino o los uréteres.
Ventajas del abordaje mínimamente invasivo
Al ser una cirugía mínimamente invasiva, suele asociarse a menos molestias tras la operación y a una recuperación más rápida que una cirugía abierta tradicional, con el mismo objetivo terapéutico.
Fuente: MedlinePlus (NIH), patient.info. Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con tu médico.