Miomectomía

La extirpación de miomas uterinos conservando el útero, con la técnica elegida según la localización exacta del mioma.

Ilustración anatómica del útero con varios miomas resaltados en su pared muscular, que representa la miomectomía

¿En qué consiste?

La miomectomía es la extirpación de uno o varios miomas del útero, a diferencia de la histerectomía, conservando el órgano por completo. Es la opción quirúrgica de referencia cuando los miomas dan síntomas y la paciente desea conservar el útero, por deseo de fertilidad futura o preferencia personal.

¿Cómo se realiza?

La técnica se elige principalmente según la localización del mioma: los submucosos (hacia el interior de la cavidad uterina) pueden extirparse mediante histeroscopia, entrando por el cuello del útero, sin ninguna incisión externa. Los intramurales o subserosos habitualmente requieren miomectomía por vía laparoscópica o mediante cirugía robótica, con pequeñas incisiones. Los miomas de gran tamaño o muy numerosos pueden requerir, en algunos casos, cirugía abierta.

Ventajas del abordaje mínimamente invasivo

La vía histeroscópica es la más conservadora posible: sin ninguna incisión y con recuperación muy rápida. La vía laparoscópica o robótica, frente a la cirugía abierta, ofrece menos dolor, cicatrices mínimas y una recuperación considerablemente más corta, con buenos resultados reproductivos.

Fuente: MedlinePlus (NIH). Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con tu médico.

Después de la cirugía

Timeline de recuperación — Miomectomía

Día 0–1
Cirugía laparoscópica o robótica. Alta hospitalaria a las 24–48 horas.
Semana 1–2
Molestias leves tipo regla, manejables con analgesia habitual.
Semana 2–4
Vuelta gradual a la actividad normal.
Mes 1–3
Recuperación completa de la rutina y el ejercicio.
Seguimiento
Revisión de control de la cicatrización uterina.