¿En qué consiste?
La histerectomía es la extirpación del útero. Según el motivo, puede ser simple (el útero y el cuello uterino, habitualmente junto con trompas y ovarios) o radical (además del útero, el tejido próximo al cuello uterino y, en general, los ganglios linfáticos de la pelvis) — esta última reservada para determinados tumores del cuello uterino.
Es la base del tratamiento quirúrgico del cáncer de endometrio y, en su versión radical, del cáncer de cérvix en estadios localizados.
¿Cómo se realiza?
En la mayoría de los casos, especialmente en fases iniciales, se realiza por vía mínimamente invasiva: laparoscopia o cirugía robótica, a través de pequeñas incisiones. En casos más avanzados o complejos puede ser necesaria la cirugía abierta (laparotomía), con una incisión media infraumbilical o, si se precisa mayor acceso, infra-supraumbilical.
La vía más adecuada depende del tamaño del útero, el tipo y grado del tumor, el estadio estimado y el estado general de salud de la paciente. Se valora siempre de forma individual.
Ventajas del abordaje mínimamente invasivo
Frente a la cirugía abierta, la vía laparoscópica o robótica ofrece menos dolor postoperatorio, menor pérdida de sangre, cicatrices mínimas y una recuperación notablemente más rápida — sin comprometer el resultado oncológico cuando está indicada.
Fuente: American Cancer Society, National Cancer Institute (NCI). Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con tu médico.